Atención a la diversidad en los colegios

Por más que se tengan ciertas características propias de una cultura o una generación, los niños y jóvenes son diferentes entre unos y otros, como por ejemplo a la hora de aprender y de entender, en lo que a la educación se refiere. Sus gustos, sus preferencias y los mismos parámetros que se les haya dado sobre el aprendizaje en la propia familia pueden llegar a influir en los chicos. Hoy en día, la educación es entendida en España como un medio para construir la personalidad, desarrollar al máximo las capacidades, conformar la propia identidad personal y configurar la comprensión de la realidad, integrando la dimensión cognoscitiva, la afectiva y la axiológica. Teniendo en cuenta estas características, se creó la ley Orgánica de 2006, en la que no solo se busca regular la educación como algo obligatorio para todos, sino también en la que se considera importante los principios de inclusión y no discriminación en los colegios.

Muchas diferencias

Este concepto implica prestarle una mayor atención a la diversidad de los estudiantes, entendiendo sus necesidades, capacidades y dificultades. El personal de los colegios debe aceptar que no es posible exigirles a los alumnos que se comporten de igual manera frente a la educación, porque no todos son iguales. Estas diferencias se presentan en diversos aspectos como en el nivel de sus competencias curriculares del curso en el que se encuentran escolarizados; en los momentos de desarrollo somático y psicológico de cada estudiante, con diferentes ritmos de aprendizaje, condiciones físicas y psicológicas variadas que influyen en su desarrollo. Las motivaciones e intereses de cada uno también pueden variar, al igual que sus estilos de aprendizaje.

Participación de todos

En la atención a la diversidad de la educación deben participar todos, desde el personal de los colegios, como profesores, psicólogos, tutores y coordinadores; hasta los propios padres de los estudiantes, quienes juegan un papel muy importante como apoyo de los docentes. Y es que los padres en casa también deben ser conocedores de la situación de sus hijos en el colegio, para así continuar con el desarrollo establecido por el personal educativo. Para lograr que la diversidad no sea un obstáculo de la educación, es importante que haya coordinación en el equipo de docentes, se deben realizar evaluaciones periódicas y una adaptación curricular individualizada. Además se podría crear un refuerzo educativo y permitir los agrupamientos flexibles, con el fin de que se adapten.