Investigación para el medio ambiente

La proliferación de algas dañinas o “blooms” de algas ha causado numerosos daños estas últimas semanas en las salmoneras del sur de nuestro país y sólo con mencionar la estimación de casi 90 mil toneladas de salmón en pérdidas es posible apreciar la gran magnitud que tiene este fenómeno en la industria salmonera y que afecta directamente a la cosecha del segundo semestre de este año y al primer trimestre del 2018.

Además, en un principio, el presidente de la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), Felipe Sandoval, aseguró a Aqua (una de las empresas afectadas) que “no habrá impactos en el empleo” (Fuente N°1), pero bastaron sólo unos pocos días para cambiar radicalmente su opinión, citándolo: “existirán efectos en el empleo, los cuales se determinarán en su real magnitud y en las actividades del proceso productivo que tendrán efecto, una vez terminado el fenómeno” (Fuente N°2). A raíz de las millonarias pérdidas y el impacto negativo en el empleo de los trabajadores, es natural preguntarse, ¿Se podía hacer algo para evitar este fenómeno? ¿Hasta que punto las empresas toman en cuenta las señales del medio ambiente en la toma de las decisiones productivas?

Personalmente, creo que no ven las señales del ecosistema que permitirían predecir este tipo de fenómenos, pero no por que sean difíciles de ver sino por que no hay un esmero en verlas. Existen tecnologías e investigaciones que hubiesen podido detectar este bloom en sus inicios y tomar las medidas pertinentes para cuidar a los salmones del daño en sus branquias, por ejemplo, analizar la transparencia inusual del agua y las concentraciones de fósforo y nitrógeno, pero no se hacen ya que no se invierte en investigaciones y en el desarrollo de nuevas tecnologías. Debemos entender y aceptar que la interacción con el medio ambiente es frágil y que existe un equilibrio que se debe mantener, por lo tanto si se va a hacer uso de la naturaleza debemos saber que tanto la estamos cambiando para nuestros intereses y así tomar las decisiones más apropiadas.

No creo que ni el avance tecnológico ni la investigación sean incompatibles con el medio ambiente, por el contrario nos ayudan a cuidarlo de acuerdo a las necesidades que surgen en el transcurso del tiempo. Pero si se siguen utilizando los mismos protocolos y procedimientos para mantener un control y vigilancia sobre los centros productivos, por ejemplo, en las algas de las salmoneras, que ya llevan años vigentes no llegaremos a ninguna parte, se debe invertir en la investigación enfocada al medio ambiente, se debe innovar, no podemos quedarnos en el pasado utilizando los mismos procedimientos que no le dan la suficiente importancia al ecosistema y a sus cambios. Una empresa inteligente que le da la suficiente importancia al medio ambiente es una empresa que entiende que para crecer económicamente necesita de un ecosistema estable y muy bien cuidado.